Las ultimas:

#EcosdelHades: La ética periodistica

El depredador del hombre, es el hombre mismo. Hasta donde permitiremos que los medios de comunicación tergiversen la realidad en favor de la economía


“Un día su padre le dijo al hijo – Quiero decirte que tu abuelita falleció- el hijo le preguntó –¿Quién la mató?”

La violencia que existe en los medios de comunicación parece no encontrar límites, las cámaras enfocan a la víctima agonizante que yace lesionada en el suelo, si hay sangre mejor, pensaría el fotógrafo; si es nota roja habrá mayor ganancia, diría el jefe de prensa; si hay muertos se venderá como pan caliente diría el comerciante, finalmente la sociedad consume un producto a la altura del morbo y el amarillismo generalizado. Parece que la apología de la violencia es el pan nuestro de cada día. Vendiendo imagen y contenido a costa del sufrimiento humano.

Libertad de expresión clamarían los intereses de uno pero también serían los llantos de otros, opacados por la voracidad de la demanda ciudadana que se torna incapaz de ver más allá de la nota roja, cegada por el morbo, se alimenta de la tragedia sin bemol. Es incapaz de reconocer, que, quien está en la nota de primera plana a hoja completa es un ser humano como cualquiera, que murió o tuvo la suerte de vivir en su tragedia, que ante su indefensión por la condición crítica, bajó la guardia y no se defendió ante las cámaras y los celulares, no tuvo la privacidad en sus heridas y su mirada apagada será vendida por unos cuantos pesos. Fue una víctima más del circo sangriento en el cual se es exhibido.

Que insensible es aquel reportero, editor y lector que, una vez que tiene la nota completa, no sólo describe lo sucedido, sino también en lenguaje hiriente remata a tinta a la víctima, no solo se trata de informar, sino también de saber entretener a los lectores a través de una verdadera tragicomedia. ¿A qué se está acostumbrado a cada lector de Quintana Roo?

En lo particular, considero que se debe afinar el lápiz y la tinta de la labor periodística, iniciando por quienes se sirven de lamentables sucesos para enganchar a los lectores. El  poder de comunicar confiere una enorme responsabilidad, informar y educar a cada quintanarroense no es solo un deber, sino también un asunto que brinde a la sociedad el más alto de los destinos.

Hablamos de derechos, de una libertad de prensa, de una ley de protección de personas defensoras de los derechos humanos y periodistas en el Estado, pero también hablemos de responsabilidad social, cívica y ética en el ejercicio de cualquier profesión. Es por ello, necesario que se oriente la labor del periodismo y de esta ley en particular a un código de ética que respete: El honor y la reputación de las personas en sus distintas etapas de vida. Basta dar lectura al código civil del Estado Libre y Soberano de Quintana Roo para conocer este marco legal, este pacto social de pretendida sana convivencia.

En este sentido, una propuesta que se debe contemplar en la iniciativa denominada: Ley de protección de personas defensoras de los derechos humanos y periodistas en el Estado son las siguientes:

  1. Propiciar un ambiente de respeto y libre de violencia gráfica o textual, considerando la vida moral o privada, así como de un tercero.
  2. El respeto a las personas fotografiadas que para efectos de deceso o estado inconsciente se considere: Colocar una barra de censura o distorsión en el rostro de la persona.
  3. Para fotografías que contemplen escenas de varios decesos sea por asuntos de combate de fuerzas policiacas o castrenses frente a grupos de la delincuencia se considere lo anterior y la advertencia del público apto para la lectura del mismo
  4. Manejar un lenguaje objetivo en total respeto de la víctima.
  5. Brindar el crédito o autoría a toda fotografía que se vea impresa en los medios escritos.
  6. Fomentar espacios de convivencia y capacitación para el desarrollo de la profesión del periodismo.

Para efectos de esta reflexión, dejemos atrás la sentencia: Homo homini lupus (El hombre es un lobo para el hombre) Que se reflexione que detrás de esa fotografía y ese texto burlesco, hay un ser humano ante todo, y si perdemos el respeto a la condición humana simplemente perderemos el respeto a todo.

Tal vez el dolor y el llanto de la familia que acompaña a la víctima fotografiada no llegue a ser noticia, tal vez el duelo de la viuda no comprenda como se aviva el morbo mientras se apaga una vida, tal vez se pierda la calidad por la cantidad. Así y solo así damos una idea de quienes son los Quintanarroenses a través de su periódico y medios de comunicación.

“ENTRE LOS INDIVIDUOS, COMO ENTRE LAS NACIONES, EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ”

BENITO JUÁREZ GARCÍA

Anuncios
Acerca de El correo de los ciegos (48 Artículos)
Unos ojos no entrenados, no logran encontrar la diferencia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: